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| Ya tengo mi dorsal....... |
A las 7:00 de la mañana todos en el hall del hotel, para rodar hasta Central Park y estirar un poco las piernas después del viaje, todavía es de noche pero la 8ª avenida es un hervidero de gentes, coches, autobuses,… y un grupo de corredores que se acercan a Columbus Place, donde empieza Central Park, aquí ya se respira el ambiente de maratón, las gradas de entrada (a 300$ la localidad y agotadas desde hace semanas), los arcos de meta, cámaras, focos, seguridad…. La sensación de que en 48 horas estarás luchando por llegar a esos arcos ahora vacíos, aclamado por esas gradas ahora vacías, e iluminado por un sol radiante ahora escondido me emociona, es algo que no se puede explicar, pero en ese momento me doy cuenta de lo que supone correr este maratón.
Trote suave por el parque, bordeando el lago (tantas veces grabado en películas), y salida a la 5ª Avenidad para volver al hotel, el lujo nos rodea, Tiffanys, Louis Vuitton, Carolina Herrera, Guess, Rolex, etc… y unos cuantos corredores atravesándola y, una muestra de ejemplo del respeto de los neoyorkinos por los corredores, la gente se apartaba para dejarnos pasar y los coches esperaban pacientemente (sin pitar) aunque el semáforo estuviera en rojo (¿os imagináis eso en el barrio de Salamanca a las 8:00 de la mañana?, yo tampoco). El trote muy suave y agradable, aunque el frío es intenso, estamos a tres grados y e viento no deja de soplar, al final, 9 kilómetros en 50 minutos. Ahora a prepararse que hay que retirar el dorsal…
Al llegar a la feria del corredor te das cuenta que efectivamente este maratón no es un maratón más, es el MARATÓN…. Colas interminables de gente con sus inscripciones y pasaportes en las manos, para el primer control de comprobación de datos….. Pero todo rápido, después a retirar el dorsal, donde voluntarios de todas las edades, condiciones y razas, tienen un punto común la amabilidad y la simpatía hacio los corredores, cualquier problema te lo resuelven con una sonrisa (tuve que cambiar de bolsa porque se abrió la botella de agua que te daban y se me mojó todo, y me la cambiaron sin ninguna pega). Después una vuelta por la feria, ASICS como patrocinador oficial tiene todo el material deportivo expuesto, una pasada…, los precios también, (pese al cambio no compré nada).
A partir de aquí la tarde de este día el día siguiente fueron libres para turismo, compras etc.. Solo una pequeña pega, el sábado tuve problemas intestinales y estuve fastidiado todo el día, lo achaqué a los nervios del Maratón y no le di mayor importancia…. El monstruo de las 42 cabezas ya estaba rugiendo y sólo cabían pensamiento positivos…..
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| Rodando por Central Park |
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| Amanece en The Reservoir de Central Park |
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| Primer control de la feria..... ¡vaya tela de gente! |
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| El Grupo Gatorade con sus dorsales. |
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